Descripción
Parte de un todo
Un libro desde el mar
Una bitácora oceánica entre ciencia, poesía y transformación
de María Manuela Saez
Contratapa:
“Vivir así también es un acto político. Un gesto pequeño y radical de resistencia. Porque esta vida no es solo una aventura o una estética alternativa: es un rechazo. Un rechazo al tiempo que nos roban, al mandato de producir sin pausa, a la ecuación mezquina que convierte cada hora en dinero y cada día en un saldo a favor o en contra. En el sistema que dejamos atrás —porque sí, lo dejamos, al menos en parte— el valor de la vida se mide en productividad, eficiencia, facturación. ¿Y el tiempo? El tiempo es solo una variable más del cálculo”.
El acto político de resistencia, adquiere, en este libro, la forma de una bitácora: no ficcional, sino vivida. Una resistencia que surge de un pronunciamiento que a la autora la provoca desde la alegría (la aventura de navegar), el estudio (la astronomía) y la disciplina (su trayectoria académica): “A veces perderse es una forma de encontrarse”.
La bitácora nos trae la danza incesante entre las dos mitades del mundo que se dejan abrazar desde la proa del Tupac Amaru, -un velero con nombre de resistencia-: el cielo y el mar. Partes constituyentes de un todo que arrastra consigo una historia surgida en el Big Bang y cocinada a hielo y fuego entre quarks, gluones y otras maravillas. Ese mar que Manuela navega nació en las estrellas y como la inmensidad del universo, le reserva la ubicuidad del azar a quien en él se adentre.
Manuela nos devuelve, con poesía, experiencias de agua salada y ciencia, el arte de darnos un tiempo otro para devolvernos la constatación de que el mar no es solo un recurso, sino una memoria del universo. Pero en la medida en que toda memoria del universo es una memoria que nos narramos, descubrir que el mar es otra manera de hablar del cosmos, es decir que el mar es otra forma de hablar de nosotrxs mismxs.
Cenit, nadir, punto gamma, ecuador celeste, eclíptica, acimut…Dígannos dónde estamos.
Arquímedes, Beaufort, Rayleight, Magallanes, chiriguanos…Conformen la trama invisible que explica y predice las formas del agua o las formas del cielo.
Compás, sextante, Chartplotter, medien entre el cálculo que es posible hacer y la última palabra que tarde o temprano tendrá ese mar desde el que se proyecta un horizonte, o dos, o tres, o ninguno por las noches de luna nueva.
Gamma Crucis, roja y gigante, circumpolar y gaucha, recordanos que a pesar de la insistencia del azar y lo indeterminado, el Sur siempre será nuestro norte.
(Y si acaso no nos asiste Gamma Crucis, Manuela nos ha dejado instrucciones para pensar nuestros propios viajes para adentrarnos, si nos animamos, al cosmos que somos).
M.Aurelia Di Berardino





